TANZANIA


Después de 3 meses trabajando en la remota jungla congoleña, me tomé un pequeño descanso. Tanzania se ofrecía como destino obvio por su cercanía y sus conexiones aéreas. Sería mi primera experiencia como turista en el continente africano. Y en solitario.

Decidí pasar del safari en el Serengeti. Exhausto, y con aún 3 meses más de trabajo por delante, no tenía el cuerpo para grandes desplazamientos. Sí que visité el Parque Nacional Mikumi, el más cercano a Dar Es-Salam, para poder ver al menos esas típicas imágenes de documental de naturaleza.

Terminé el viaje con una semana de descanso en la isla de Zanzíbar, uno de los lugares más libres de estrés que he tenido la suerte de visitar. Pude disfrutar de la muy fotogénica Stone Town, de varias playas solitarias y kilométricas y de un pueblo swahili aún libre de resorts.